Una oportunidad única para alcanzar una cumbre accesible en el corazón de una de las regiones más exigentes y técnicas de montaña. Este ascenso ofrece una de las pocas vistas de ambos macizos juntos: Fitz Roy y Torre.
Desde que salimos del Centro de Visitantes el camino serpentea entre bosques de lengas centenarios hasta alcanzar los 900 msnm, línea en la que dejamos atrás la vegetación para sumergirnos en un mundo de pizarras. Esta perspectiva nos ofrece una postal espectacular del cerro Solo, el lago Viedma y todo el macizo desde el sur.
Además, la gran cantidad de fósiles marinos que se pueden observar entre las rocas y la rica historia geológica de esta formación terminarán de completar la experiencia. Tras una jornada completa de marcha regresaremos al pueblo con una de las mejores imágenes que la Patagonia puede regalar.